El trayecto en la camioneta blindada es un túnel de silencio y adrenalina. Sol está sentada en el rincón opuesto de Alex, sintiendo el cuero del asiento contra su piel. Él no ha dejado de mirarla ni un segundo; su mirada plateada es como un escáner que intenta descifrar cada uno de los versos que ella ha escrito en su mente.
—¿A dónde me llevas, Moretti? —pregunta Sol, rompiendo la tensión. Sus manos están apretadas sobre sus rodillas, no por miedo, sino para contener las ganas de golpear el vi