—Sofía, tienes visita, ¿podemos pasar?
Ella escuchó a Larry y cerró los ojos.
Asintió como si pudiesen verla bien. Luego habló:
—Sí, claro, pueden pasar.
El director abrió la puerta.
Leonel miró a la mujer, no se movió de la entrada. Ahora que estaba allí podía entender bien la situación habitacional de la maestra. La vivienda era pequeña, pero se veía acogedora. Pudo verlo todo de manera rápida, detallando apenas las cosas, pero verla allí de pie, vestida así de hermosa y mirar sus ojos, q