Capítulo 8: El castigo que me pidió el cuerpo.
Día 17.
Se volvió a dormir por unos cuántos pocos minutos, y luego despertó mojada y se odió por ello. A las 05:00 la formación fue diferente. Los instructores los separaron en parejas para combate sin reglas. Ela terminó con Carla otra vez, la misma que le había partido la mejilla la semana anterior.
Carla sonrió como un tiburón y el pitido sonó. Carla la embistió como un tren. Ela cayó de espaldas, el aire le salió de golpe de los pulmones, un puño le abrió el labio y sangró rápidamente y o