Capítulo 11: Sus manos en mis puño.
Día 27 – 04:00
Ela salió de la enfermería cojeando, el suero todavía le dolía en la vena, pero la fiebre había bajado lo suficiente para que la dejaran irse. El pasillo estaba oscuro y olía a desinfectante y a sal arruga un poco la nariz, y parpadea unas cuantas veces.
Se había puesto el uniforme de deporte más grande que encontró, el mismo que le quedaba flojo por primera vez en la vida, y la verdad, es que casi no lo podía creer, pero esos pensamientos quedan en segundo plano.
El busc