Capítulo 10: La carta que nunca envié.
Día 26
Ela ya no era la misma sombra que lloraba en los baños. J*der no después de lo que vio, y así mismo tal como se permitió pensar esos tres juramentos, lo haría aunque se quedara sin uñas.
Recordó haber roto la carta que hizo aquella vez, haciéndola trocitos, hasta cenizas, pero ella más adelante había escrito otra, parecida, sin mucho contexto, pero sí explicaba tanto la inconformidad como el dolor de la traición de ellos dos hacia ella, como si hubiera sido un complot en su contra.