Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa casa de su madre en Coyoacán tenía esa cualidad permanente de los espacios que se han empeñado en no cambiar mientras el mundo exterior se reorganiza sin consultarles: las buganvilias trepando por el muro de cantera como siempre habían trepado, el timbre de hierro forjado que sonaba con el mismo tono de hace veinte años, los macetones de cerámica talavera junto a la pu







