Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl restaurante La Estancia tenía esa cualidad perturbadora de los lugares demasiado bien iluminados: las lámparas de cobre sobre cada mesa derramaban una luz cálida y sin sombras que convertía cada rostro en algo más legible de lo que sus dueños habrían preferido. Valeria lo había elegido precisamente por eso. Las personas que no tienen nada que ocultar no n







