Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Hotel Emperador había sido diseñado para hacer que la gente se sintiera pequeña de la manera más costosa posible. Sus techos de seis metros, sus arañas de cristal de Murano que derramaban luz como lluvia dorada sobre los invitados, sus mesas cubiertas con lino de hilo tan fino que parecía niebla sólida: todo conspiraba para crear la ilusión de que cualqui







