Mundo ficciónIniciar sesiónEl Café Mirador ocupaba el último piso de un edificio colonial restaurado en el Centro Histórico, uno de esos lugares donde las conversaciones importantes se sostenían entre tazas de porcelana francesa y el murmullo discreto de meseros que habían perfeccionado el arte de la invisibilidad. Valeria atravesó el comedor principal sin mirar a los lados, siguiendo al maître hacia la terraza privada donde Matías Garcés la esperaba con la







