Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón de conferencias del Hotel Tequendama ocupaba toda la planta decimoquinta, un espacio diseñado para que los acuerdos corporativos se cerraran con vistas panorámicas de la ciudad como telón de fondo. Valeria atravesó las puertas dobles de cristal con la misma compostura con la que habría entrado a un campo de batalla, consciente de que las reuniones con inversionistas internacionales requerían una armadura particular: la que se construye







