PRIMERA PARTE: LA OSCURIDAD
La madrugada había caído sobre el claro como una losa de plomo. La luna se había ocultado detrás de las montañas, y solo un puñado de estrellas titilaba débilmente entre las copas de los árboles. La tienda grande permanecía en silencio. La linterna interior se había apagado hacía horas para ahorrar batería, y ahora solo la oscuridad envolvía a las tres mujeres.
Valeria no dormía.
Desde su rincón, pegada a la pared de tela, miraba el techo sin verlo. Sofía y Luna resp