Estaba a punto de acostarme cuando recibí un mensaje de Marie con una invitación a cenar. Quise responderle para cancelarle, pero decidí que era más formal si la llamaba, de ese modo podía darle una excusa sólida del porqué no podía verla.
Pero su teléfono se hallaba ocupado, eso me fastidió un poco porque si hay algo que odio es que me incluyan en planes que no deseo, nunca me había me ha gustado que nadie decida por mí.
Soy un hombre hecho derecho, un empresario muy ocupado, el cual lleva una