VINICIO EL GUARDA.

Habían transcurrido ya algunos días de la muerte de Dora, aún estaba en casa de Pablo, trabajando en mi proyecto, Patri y yo nos enviábamos todo por medio de correo electrónico, porque Pablo no permitía que nadie entrara a la propiedad, hacíamos el amor todos los días intensamente, no me cansaba de este hombre, ya Pablo había pasado sus cosas para la que era mi recamara, vivíamos felices.

Tenía contacto con mis amigas todos los días, hacíamos video llamadas, ellas estaban de acuerdo con Pablo d
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP