Rowan
Al despertar me encuentro con la mirada de Orlando, que está sentado a mi lado, acariciando mi cabello.
— ¿cómo te sientes?
— … Ya mejor
— ¿tienes hambre?, vamos, te invito a desayunar - dice intentando animarme.
— no tengo mucha hambre, preferirá quedarme aquí
— entonces, déjame ordenar algo y comemos aquí juntos, ¿te parece bien?
— si... - digo mientras intento mostrar una sonrisa sincera - ¿Y Verónica? ¿No estaba aquí?— pregunto al percatarme de la ausencia de mi amiga