No puedo evitar que mis pasos se vuelvan lentos mientras me voy acercando al auto de Orlando, sé que no ha venido para decirme algo bueno. Cuando estoy frente al auto toco ligeramente el vidrio de la ventana para llamar su atención. Orlando baja de inmediato del auto, su rostro me expresa más que una palabras
— ¿está todo bien?
— no sabría decírtelo, lo único que sé es que Violeta va a comenzar a trabajar en la oficina a partir del lunes y necesito que me digas si ella te ha amenazado de algún modo — en realidad no fue una amenaza lo que recibí por parte de Violeta pero estoy segura que si fue una advertencia, no sé qué es lo que está pasando por su cabeza pero sí que tiene que ver con Orlando.
— ... no, fue como te dije, ella ofreció ayudarme con Stella, me dijo que ella le tenía tanto miedo a Octavio como yo.
— no sé qué pensar, solo nos queda cuidarnos de ella ... afortunadamente estará trabajando en el turno de la tarde así que no se encontraran mucho..
Orlando se queda