No puedo evitar que mis pasos se vuelvan lentos mientras me voy acercando al auto de Orlando, sé que no ha venido para decirme algo bueno. Cuando estoy frente al auto toco ligeramente el vidrio de la ventana para llamar su atención. Orlando baja de inmediato del auto, su rostro me expresa más que una palabras
— ¿está todo bien?
— no sabría decírtelo, lo único que sé es que Violeta va a comenzar a trabajar en la oficina a partir del lunes y necesito que me digas si ella te ha amenazado de al