Ignacia.
Aunque no tenía planeado detenerme a discutir con esta mujer para no perder mi tiempo ni mucho menos ponerme a su altura, decidí hacerlo; necesitaba sacar parte de la rabia que llevo dentro porque si entro a ese estrado con tanta irritación lo que haré es darle la de ganar a Sebastián.
—Antes de pretender ser madre de alguien enfócate en madurar y dejar de tener tanta basura en esa cabeza, —ella se puso de pie, pero eso no me detuvo para seguir diciendo lo que necesitaba sacar— solamen