Ignacia.
Soy una tonta, creí que, al aceptar dicha propuesta arbitraria y loca, lograría salir rápido de mi problema, pero ha pasado con exactitud una semana, y no tengo respuesta de ese arrogante, ni siquiera sé si continúa con la tonta idea de casarse conmigo.
Pero claro, ¿qué boda se iba a realizar en una semana? Estaré tonta, parece que por estar sumergida en mi problema olvide la realidad, y supuse que ya para esta fecha estaría casada con ese señor que me ve como una garantía.
Y en reali