Una vergonzosa confusión.
Narrador.
— ¡¿Por qué usted me ha pegado de ese modo?!— el hombre que giró con el rostro tenso y con claras intenciones de pegarle se quedó perplejo.
—¡Es una mujer! — murmuró pasmado, ya que ese golpe fue tan fuerte que supuso que habría sido un hombre y al verla relajó sus facciones tensas por el enfado momentáneo.
— Realmente me confundí— Ella no sabía cómo disculparse, ni siquiera podía formular las palabras correctas y en medio de su aturdimiento y bochorno, vió entre los dedos de la mano