Morra mañosa.
Narrador.
Ignacia sintió que estaba siendo movida en el aire; sensación que le pareció extraña, pues no había estado en brazos de nadie desde que era una niña y tampoco recuerda que alguna vez su madre la haya cargado. Por lo que abrió los ojos alejándose de ella el sueño que sentía y cuando logró abrir bien los ojos vio como Matías la llevaba.
—¡Bájame! — reaccionó gritando, aunque, cagándose encima, no conocía esa habitación y no sabía en dónde estaba en realidad.
Él la quiso sacudir para