Narrador.
Soraya entendió que ciertamente Daniel tenía razón, pero simplemente no tenía cabeza para nada.
— Mire Daniel seamos amigos, y le agradezco — levantó la rosa— está hermosa—, él sonrió complacido, pues sabía que su conquista no aceptaría tan rápido.
—Por algo se empieza y obtener su amistad en el primer intento es muy valioso para mí — comentó pícaro sin dejar de sonreír, dejando que ella apreciara esas arrugas que se le hacen en las comisuras de los ojos, y a pesar de ser un hombre