Con ganas de agradecer.
Narrador.
Ignacia esperaba a que Iván regresara al salón al ver que transcurría el tiempo y no aparecía, decidió salir en su búsqueda, agitada y suponiendo que Sebastián se lo había llevado, miró a todos lados viendo a los hombres que siempre están custodiando la hacienda con armas largas en manos, cosa que de hecho le parecía extraña, pero en esta ocasión su mente no estaba en eso, sino en saber de su hijo.
—¡Hola chicos!—, levantó una mano como gesto de saludo. Sin olvidar que la única