Capítulo 99. Un trato es un trato.
El jeep Cherokee entró en el patio de la Rocca derrapando sobre la grava suelta. Los faros barrieron los muros de piedra antes de apagarse de golpe.
El motor se detuvo, y el silencio de la montaña cayó sobre ellos como una losa, pero esta vez se sentía diferente. Vibraba. Era el silencio antes de la tormenta.
Renzo se bajó del lado del conductor y se estiró, haciendo crujir su espalda.
—¡Joder, qué subidón! —exclamó, riéndose solo.
Tenía la camisa medio fuera del pantalón y los nudillos de la