Capítulo 9. Una leona ruidosa y agresiva.
La cucharilla chocó contra el borde de la taza de porcelana.
Valentina removía el café negro. No le había puesto azúcar. Lo prefería amargo. Igual que su estado de ánimo en ese preciso instante.
El patio de la Rocca di Leone estaba lleno de luz y ruido. Los invitados de la boda desayunaban bajo los grandes toldos blancos. Los camareros servían zumo de naranja y bandejas de cruasanes calientes. El olor a mantequilla y café molido inundaba el aire fresco de la mañana siciliana.
Diana reía junto a