Capítulo 72. Destino incierto.
Massimo suspiró, ignorando sus palabras.
—Necesitamos subir, Turco. Ahora.
El hombre, El Turco, miró a Diana, luego al bulto que ella protegía bajo su abrigo, el bebé, y finalmente a Renzo y Andrea. Escupió a un lado.
—Lorenzo me llamó. Me dijo que te habías metido en un lío con los federales. Terrorismo, dicen en la radio. —El Turco soltó una risa seca—. Tu abuelo estaría orgulloso. Él solo consiguió que lo buscaran por contrabando. Tú has apuntado más alto.
—No tengo tiempo para historias, Tu