Capítulo 55. Bloqueo de acceso.
La línea encriptada zumbó por el altavoz del teléfono satelital.
La respiración del director de la unidad antimafia sonó pesada en la oficina de caoba.
—Habla el director Fabrizi —respondió el hombre. Su voz era ronca. Profesional.
Renzo no saludó. No perdió tiempo en cortesías políticas ni burocracia.
—Soy Renzo Castelli. Asumí la presidencia total de la naviera de mi familia ayer por la mañana. Y acabo de encontrar una fuga masiva en el puerto principal de Palermo.
El director guardó silencio