Capítulo 51. La caja negra.
Marco salió de la oficina. Renzo y Valentina se quedaron solos.
El silencio era total. Denso. El aire acondicionado zumbaba sobre sus cabezas y enfriaba el sudor frío en la nuca de Valentina.
Valentina miró el reloj plateado de la pared. El segundero avanzó lento. Un minuto. Dos minutos. Cada tic-tac era un golpe directo en sus nervios.
Renzo no se movió. Se quedó de pie junto a la puerta de madera oscura. Sus brazos estaban cruzados sobre su pecho ancho. Los músculos de su mandíbula subían y b