Capítulo 45. Víctima del sindicato.
Se lanzó hacia ella, olvidando cualquier protocolo de seguridad, olvidando que podía ser una trampa explosiva. Se arrodilló en el charco de sangre y deslizó sus manos bajo los hombros de ella.
Diana entró detrás de él, cayendo de rodillas, sin importarle el dolor que le desgarró el vientre al impactar contra el suelo duro. Protegió la cabeza de Alessandro con una mano y con la otra buscó la mano de su prima.
Estaba helada.
—No, no, no... —sollozó Diana—. Val, por favor... no me hagas esto. No t