Capítulo 19. Pídeme lo que quieras.
El cuchillo de acero chocó contra la tabla de madera. Clac. Clac. Clac.
Valentina cortó los tomates cherry en mitades perfectas. Tenía el pelo recogido en un moño desordenado. Llevaba puesta solo la camisa blanca de Renzo. Estaba descalza sobre el suelo de la cocina del Dolce Vita.
Renzo estaba a su lado. Llevaba el pantalón de chándal gris bajo en las caderas. Su torso desnudo brillaba por el calor de los fogones. Le daba la vuelta a dos filetes de pescado blanco en la sartén. El aceite chispo