Capítulo 46. Una propuesta
Llegaron a la casa una mansión, ubicada en las afueras de la ciudad, con un amplio jardín y un estanque. Ella no pudo evitar sentirse emocionada, por un momento no dijo nada al ver ese nombre allí, pero eso le daba un indicio de cuán importante era para Arion. Quiso tratar de quitarle importancia y le dijo.
—Seguro le mandaste a cambiar la tablita del nombre cuando supiste que yo venía —dijo para pullarlo y él soltó una carcajada.
—¿En qué momento iba a hacer eso? Si quieres pruebas te las doy