Mundo ficciónIniciar sesiónEl joven Marcelo tragó saliva, como si al hacerlo intentara deshacerse de la amargura que subía por su garganta.
—Fue la mejor noticia que podía escuchar. Estaba todo ensangrentado en el piso. Reutilio siguió pegándome e insultándome, furioso… —no se detuvo, hablaba casi en un susurro tenso—. Me gritó porque no lloraba, abuelo. Quería que me quebrara, pero no lo hice.Marcelo se enderezó un poco,






