Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos hombres permanecieron en silencio, observándose con intensidad, como si con la mirada intentaran descifrar lo que el otro realmente pensaba. Ninguno parecía dispuesto a dar el brazo a torcer, aunque el ambiente no era de enemistad, sino más bien de un pulso emocional difícil de interpretar. Sin apartar la vista de su interlocutor, cada uno dio un trago más a su cerveza.
El capitán Miller se acomodó en su silla, cruzó los






