Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia se levantó rauda, como todos los días, y corrió a meterse en el baño, cuando vio aparecer al adormilado Ariel en la puerta. Ella le preguntó:
—¿Qué haces, cariño, levantado tan temprano? Aún no ha salido el sol.—Tengo un montón de cosas que hacer. Debo ver si al fin consigo resolver el problema de Lucrecia y ese bebé que no deja de llorar... —se detiene al notar cómo su esp






