366. PRIMER ENCUENTRO CON ARIEL
Lucrecia comenzó a dirigirse hacia el lugar que le había indicado Luis. La gente, envuelta en el éxtasis de luces y sonidos, bailaba y gritaba sin parar. Sin embargo, cuando el DJ tomó el control, la algarabía se volvió ensordecedora. La explosión de fuego, luces y música convirtió el espectáculo en algo emocionante e indescriptible para ella, que finalmente llegó al baño.
Después de esperar su turno para entrar, hizo sus necesidades y lavó un poco su cara para espabilarse. Al salir, vio a Luis