Mundo ficciónIniciar sesiónOliver lo observó un momento y luego comenzó a buscar en su maletín hasta dar con unos registros amarillentos. Se puso de pie para acercarse más al escritorio del señor Rhys, mientras la luz del atardecer se filtraba por los ventanales, iluminando las páginas envejecidas.
—No sabría decirle con certeza. Estos registros del doctor llegaron a mis manos porque mi esposa los había arrancado de su libreta personal. Finalment






