319. INCERTIDUMBRES Y MIEDOS
Marlon se quedó observando a su pequeño hijo con incredulidad, mientras un miedo creciente le oprimía el pecho. Lo miró en silencio durante varios segundos, su mente trabajando a toda velocidad. ¿Sería verdad o alguien estaba tratando de aprovecharse de su desgracia?
—¿Qué más te dijo ese niño y cuántos años tiene? —preguntó con fingida naturalidad. Para su edad, el pequeño era muy inteligente.
—Es grande, papá —respondió el pequeño, levantando la mano como si quisiera mostrar la altura—. L