Mundo ficciónIniciar sesiónAriel los miró con los ojos muy abiertos. En su mente solo se había quedado el tiempo. ¡Diez minutos!
—¡Son suficientes para lo que está pasando ahora! —gritó Ariel, agachándose al escucharlo como si no pudiera respirar. —Al menos no fue por mucho tiempo —dijo Camilo y se dejó caer en el banco, sintiendo como si de pronto le cayeran los años encima. —Gracias por matar al condenad






