Mundo ficciónIniciar sesiónGiró hacia su amigo, percatándose de que se había quedado en silencio, a pesar de ser abogado. Observaba cómo María Graciela lo miraba nerviosa y con una sonrisa tímida, esperando escuchar su opinión. Ante sus ojos, había dejado de ser la vieja señora desaliñada para convertirse en una joven señorita muy bella.
—Está muy hermosa, señorita María Graciela, y su cabello es… es real






