Mundo ficciónIniciar sesiónLa extraña mujer lo mira por un momento mientras asiente repetidamente con la cabeza. Sus ojos brillan, llenos de odio, al escuchar el nombre de Mailén.
—¡Sí, a esa diabla que tuve la desgracia de conocer! —exclama, quedándose mirando a Marlon como si estuviera decidiendo algo. Luego comienza a buscar nerviosamente en su bolso—. Está bien, si no me puede asegurar nada, lo entiendo. Que sea lo que Dios quiera; me lo merezco por ha






