Mundo de ficçãoIniciar sessãoMailen llama a todos los que cree que pueden ayudarla a resolver el malentendido con su dinero. Ella amaba a su esposo y sería incapaz de hacerle daño. Manuel la escuchaba; cuanto más se defendía, más culpable la veía. En ese momento, la puerta se abre violentamente y unos militares entran, los tiran al suelo y los esposan.
—¡Suéltenme, malditos! —gritaba Mailen mientras era conducida—. ¿Ustedes no saben con






