Mundo ficciónIniciar sesiónAriel sonríe al escuchar a Camelia, notando los evidentes celos en el tono de su voz. Sabe que debe contarle toda la verdad para disipar la duda que ve reflejada en los ojos de su novia.
—Mailen me mandó una prueba de paternidad positiva, no era una carta —confesó Ariel—. Cuando llegué a la recepción, me aseguró que el niño estaba dormido en la habitación, que la acompañara, que me lo iba a dar, porque ella






