Mundo ficciónIniciar sesiónCamelia reflexionó por un momento, pensando que eso era muy bueno, porque al estar ocupada estaría metida en sus cosas. Luego, le informó que los padres de Nadia también estarían en el restaurante con ellos. Les pedirá que pasen por ella para que los espere allá.
—No hace falta, querida, yo me las arreglo —contestó su abuela y, con una gran sonrisa, agregó—. Por cierto, Cami, estás muy linda; casi no






