124. CONVERSACIÓN ANTES DEL VIAJE
Ariel siguió contando divertido que su hermano Marlon no era nada fácil; eran sus hermanos, pero tenía que reconocer que ni él ni Ismael se lo piensan dos veces para ajustar cuentas con alguien.
—Antes les decía “El Padrino” a mi hermano Marlon y “Pistola” a Ismael, k, k, k… No me mires así; esos dos juntos son capaces de, si hacen algo a su propiedad, quemarla y abandonar el pueblo para darles una lección—dijo en tono divertido y serio a la vez.
—¿En serio? ¿No lo dices para asustarme? —giró