Mundo ficciónIniciar sesiónCon infinita delicadeza, Ariel apartó a Camelia de su pecho, enmarcando su rostro entre sus manos como si sostuviera el más preciado tesoro. Sus ojos se encontraron en una mirada profunda; los de ella, cristalinos por las lágrimas contenidas, reflejaban un mar de dudas y vulnerabilidad. La contempló por un instante, absorbiendo cada detalle de su expresión, antes de volver a estrecharla entre sus brazos con una intensidad abrumadora.
Era un






