Capítulo 41 —El socio…
Narrador:
El día tan esperado por los amantes, había llegado y con ello un tumulto de sensaciones y emociones muy difíciles de controlar
—Estate quieta, Oriana, o no van a poder arreglarte ese mechón rebelde que siempre te cae en la cara
Le decía Sandra, mientras que la estilista trataba de ordenar el cabello de Oriana, que estaba por demás rebelde debido a los nervios
—Es que no puedo dejar de temblar, Sandra, no tienes una idea de lo que pasa por dentro de mí.
—No, amig