Capítulo 38 —El punto, como una sombra
Oriana:
Desde mi partida de Nueva York, había pasado un mes y medio, en ese tiempo hablé una vez con Iván, una video llamada por demás y motiva, algo que me dejó marcada y me dejó el alma llena de felicidad, pero mi ansiedad iba en aumento día a día y ese día me sentía en particular muy mal, al punto que no fui en la universidad y Sandra se quedó a cuidarme, pero a media tarde me llevó a rastras al médico, porque ya no daba más
—Vamos Oriana, ya no puedes