Capítulo 30 — No hables
Narrador:
Oriana no dejaba de llorar, pero Iván se mantenía firme y sin intenciones de ceder
—¿Y cómo te fue con eso? —le preguntó un poco irritado
—Es obvio que muy mal —respondió con pesar
—En la cafetería, cuando… —pero se detuvo
—¿Qué cosa, Iván?, sigue por favor —pero él se paseaba por la habitación sin terminar su oración —Te lo suplico, ¡háblame!, me estas matando —de pronto se detuvo y clavó sus intensos ojos azules, con una filosa mirada, en los de Oriana
—En la