Capítulo 29 — Todo, lo quiero todo
Narrador:
Al salir encontró que Iván estaba, pero en la esquina, eso le molestó un poco y pensó en regresar, pero Sandra tenía razón y lo que tenía con él debía definirse esa misma noche.
—¡Oh, por Dios! —Exclamó al entrar en el coche —¡esto apesta a mi madre!
—Lo siento no he tenido tiempo de cambiarme de ropa y abrió la ventanilla
—Debiste haberlo pensado bien, pues no me agrada sentir su olor en ti, Iván
—¡Carajo, Oriana, madura de una buena vez, ya te dije