—Viajaremos la próxima semana —Le dice Gregory a Lucia al llegar a casa, quien estuvo todo el trayecto silenciosa y pensativa.
—¡Está bien! —Afirma con ojos tristes
—¿Cómo estás?
—¿Cómo crees? —Le responde y él asiente, entendiendo que no es un buen momento para hablar.
—Si no te sientes capaz… —No termina de hablar, cuando ella lo mira con furia.
—¡No!
—Ni siquiera me has terminado dejar de hablar, como puedes decirme que no, si no sabes lo que te iba a decir.
—Que esperemos