Mundo ficciónIniciar sesiónLa calma que siguió a la intrusión en la habitación fue un espejismo cruel. Aquella sombra que se había deslizado por la ventana resultó ser solo un señuelo, una distracción táctica para que los sistemas de seguridad de Bruno se reiniciaran bajo un falso sentido de control. Pero la verdadera guerra no se libraba con dagas en la oscuridad de un dormitorio; se libraba con fuego y acero en el corazón del pueb







