Mundo ficciónIniciar sesiónLa reconstrucción de la hacienda, ahora rebautizada por Valeria en sus momentos de optimismo como "La Promesa", avanzaba con una lentitud desesperante. Los andamios se alzaban contra el cielo crepuscular como esqueletos de gigantes, y el sonido de las sierras y los martillos era la única música que rompía el silencio sepulcral del valle. Sin embargo, tras el hallazgo del diario de Aurelio, el ambiente se había vuelto espeso, cargado







